Camino Con Jesús

Camino Con Jesús nació del gran amor y la infinita misericordia de Dios. 

Es una muestra de gratitud por todo lo recibido.

Es la alegría que se experimenta al sentirse amado por el Señor y querer compartir con los hermanos el gozo que invade todo nuestro ser, porque nos ha escogido a causa de lo que somos.

 

De esta manera comprendemos que nuestra misión es servir, y el servicio es amor y como decía la Madre Teresa de Calcuta <Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal> pero creemos que aun mas allá del dolor. 

 

"Quien ha encontrado verdaderamente a Cristo no puede tenerlo sólo para sí, debe anunciarlo" (Juan Pablo II); y que mejor anuncio que con nuestra propia vida, siendo testimonio, irradiarlo, porque no nos basta con estar al lado de Él, queremos estar unidos a Él.

Equipo Camino Con Jesús

Mensaje De Jesús

¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida? Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor. Cuando te abandones a mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No te desesperes, no me digas una oración agitada, como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos. Cierras los ojos del alma y dime con calma:

 JESÚS, YO CONFÍO EN TI.

 

Evita las preocupaciones angustiosas y los pensamientos sobre lo que pueda suceder después. No estropees mis planes queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser DIOS y actuar con libertad. Abandónate confiadamente en mí. Reposa en mí y deja en mis manos tu futuro. Dime frecuentemente: Jesús yo confío en ti. Lo que más daño te hace es tu razonamiento y tus propias ideas y querer resolver las cosas a tu manera.

 

Cuando me dices Jesús, yo confío en ti, no seas como el paciente que le pide al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo. Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo. “Yo te amo”

 

Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración, sigue confiando. Cierra los ojos del alma y confía. Continúa diciéndome a toda hora: “Jesús, yo confío en ti”. Sabes, yo necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con preocupaciones inútiles. El maligno quiere eso; agitarte, angustiarte, quitarte la paz. Confía sólo en mí, abandónate en mí. Yo hago los milagros en la proporción del abandono y la confianza que tienes en mí. Así que no te preocupes, echa en mí todas tus angustias y duerme tranquilo. Dime siempre: Jesús yo confío en Ti y verás grandes milagros. Te lo prometo por mi grande amor. Jesús yo confío en Ti.